19 de julio de 2011

Hay distintos amores. Amistad, familiar, con el que uno juega, el de un desconocido, el que dura unos pocos minutos, el que dura toda la vida, el callejero, el de fan. Hay muchos amores, son difíciles de descifrar cuando el corazón hace su trabajo, no se lo puede parar. Cuando el corazón ama nadie lo pude explicar.
Su trabajo llena, alegra a las personas, cambia el humor y deja recuerdos. Su trabajo hace cambiar muchas vidas. Hasta a veces, como todo, se puede equivocar de acción. Pero a diferencia de todos no lo piensa y sigue adelante. No distingue lo que esta bien de lo que esta mal. Solo sigue, cada latido, es un paso adelante. Corre si se emociona y sabe cuando todo esta bien, corre en los peores momentos no se detiene para verse llorar.
El corazón no nos ordena que lloremos, no nos ordena que riamos. Nos enseña a seguir adelante como nos dicte la vida, día a día, paso a paso.
El corazón nos enseña a amar todo el tiempo, utilizar los diferentes amores que podemos dar. Son tantos, conocemos tan pocos, pero sabemos que nunca se va a agotar.
Y este amor que yo tengo que mi corazón me enseñó a encontrar y entregar es el que te doy a ti. Es muy chico y quiero que crezca. Entre tu amor y el mío, así hasta que fortalezca.

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